Hace apenas unos años, la inteligencia artificial era un asunto reservado a expertos tecnológicos, equipos de innovación o departamentos especializados. Hoy forma parte de las conversaciones que se producen en los espacios donde se toman las decisiones más importantes de una organización: los consejos de administración.
No es casualidad.
La tecnología ha dejado de ser una herramienta para mejorar procesos y se ha convertido en uno de los principales motores de creación de valor empresarial. La inteligencia artificial, el dato, la automatización o la ciberseguridad ya no condicionan únicamente la operativa de las compañías. Influyen directamente en su capacidad para crecer, competir, innovar y adaptarse a un entorno cada vez más cambiante.
Por ello, el reto para los consejos ya no consiste únicamente en supervisar resultados o controlar riesgos. Consiste en entender cómo la transformación digital está redefiniendo el negocio y qué decisiones deben tomarse para garantizar la sostenibilidad y el crecimiento de la organización en el largo plazo.
Cuando la tecnología se convierte en una cuestión de gobierno
Durante décadas, los consejos de administración han sido responsables de velar por la estrategia, la creación de valor y la correcta gestión de los riesgos empresariales. Esa responsabilidad permanece intacta.
Lo que ha cambiado son las variables que determinan el éxito de las organizaciones.
Según el CEO Outlook de KPMG, más del 70% de los máximos ejecutivos considera que la inteligencia artificial tendrá un impacto significativo en el crecimiento de sus compañías durante los próximos años. Al mismo tiempo, tecnologías que hace apenas una década ocupaban un papel secundario han pasado a influir directamente en aspectos tan relevantes como la productividad, la experiencia de cliente, la innovación o la ventaja competitiva.
Este escenario obliga a ampliar la mirada.
La tecnología ya no puede analizarse únicamente desde una perspectiva operativa. Ha pasado a formar parte de la estrategia corporativa y, por tanto, de las responsabilidades de los órganos de gobierno.
La cuestión no es si una empresa debe adoptar inteligencia artificial, fortalecer su gobierno del dato o reforzar su ciberseguridad. La verdadera pregunta es cómo hacerlo para generar valor sostenible y mantener una posición competitiva en el mercado.
Del control al impulso de la creación de valor
Tradicionalmente, gran parte de la labor de los consejos se ha centrado en supervisar y controlar. Sin embargo, la velocidad a la que evolucionan los mercados exige incorporar una visión cada vez más orientada a la generación de oportunidades.
La inteligencia artificial es un buen ejemplo de ello.
Mientras algunas organizaciones la contemplan como una herramienta para reducir costes o automatizar tareas, otras la están utilizando para desarrollar nuevos productos, redefinir la relación con sus clientes o transformar por completo sus modelos de negocio.
La diferencia entre unas y otras no suele estar en la tecnología. Está en la capacidad de sus líderes para identificar dónde se encuentra el valor y cómo capturarlo.
Por ello, los consejos de administración demandan cada vez más perfiles capaces de conectar tecnología y negocio. Profesionales que comprendan no solo los riesgos asociados a la transformación digital, sino también las oportunidades que ésta genera para impulsar el crecimiento y la innovación.
Porque en la economía digital, supervisar sigue siendo importante, pero crear valor se ha convertido en una prioridad estratégica.
Qué caracteriza al nuevo liderazgo digital
Este nuevo contexto está redefiniendo las capacidades que las organizaciones buscan en sus consejeros y altos directivos.
La primera es la visión estratégica. Comprender cómo tecnologías como la inteligencia artificial, la automatización o la analítica avanzada pueden influir en la evolución del sector y en las perspectivas de crecimiento de la compañía.
La segunda es la capacidad para gobernar el riesgo en un entorno cada vez más complejo. La regulación tecnológica, la privacidad de los datos, la ciberseguridad o la adopción responsable de la inteligencia artificial forman ya parte de las conversaciones habituales en muchos consejos de administración.
Y la tercera, probablemente la más relevante, es la capacidad para liderar el cambio.
Las transformaciones empresariales rara vez fracasan por motivos tecnológicos. Con frecuencia fracasan porque las organizaciones no logran evolucionar al mismo ritmo que el entorno. Por ello, los líderes más valiosos son aquellos capaces de alinear estrategia, tecnología, cultura y talento alrededor de una visión común.
No se trata de ser expertos técnicos. Se trata de comprender qué decisiones deben tomarse hoy para construir la organización que competirá mañana.
Gobernar la inteligencia artificial
La irrupción de la inteligencia artificial ha acelerado este debate.
Su potencial para transformar industrias completas es evidente, pero también lo son los desafíos asociados a su uso. Transparencia, ética, privacidad, regulación o supervisión son cuestiones que han pasado a formar parte de la agenda de los órganos de gobierno.
La reciente aprobación del AI Act europeo confirma una tendencia cada vez más clara: la gobernanza de la inteligencia artificial no será únicamente una responsabilidad tecnológica. Será también una responsabilidad empresarial.
Por ello, los consejos necesitan desarrollar criterios sólidos para evaluar oportunidades, anticipar riesgos y garantizar que la adopción de estas tecnologías responde a los objetivos estratégicos de la organización.
La conversación ya no gira únicamente en torno a qué puede hacer la inteligencia artificial.
La verdadera cuestión es cómo utilizarla para crear valor de forma sostenible y responsable.
Prepararse para liderar el futuro
La transformación digital está redefiniendo el papel de los consejos de administración. Las decisiones relacionadas con la inteligencia artificial, el gobierno del dato, la innovación o la ciberseguridad serán cada vez más determinantes para el crecimiento y la competitividad de las organizaciones.
En este contexto, actualizar conocimientos y desarrollar nuevas capacidades de gobierno se ha convertido en una necesidad estratégica para consejeros, CEOs y altos directivos.
El Programa Consejeros en la Era Digital y la IA de ISDI nace precisamente para dar respuesta a este desafío. Diseñado para líderes que participan en la toma de decisiones al más alto nivel, proporciona una visión práctica sobre los principales factores que están transformando el entorno empresarial: inteligencia artificial, transformación digital, gobierno tecnológico, ciberseguridad y creación de valor en la nueva economía.
Porque las empresas que liderarán el futuro no serán necesariamente las que incorporen más tecnología.
Serán aquellas cuyos líderes sepan entenderla, gobernarla y convertirla en una ventaja competitiva sostenible.


