Durante años, la formación se ha construido bajo una lógica común: preparar a profesionales para gestionar organizaciones desde áreas como estrategia, finanzas u operaciones.
Sin embargo, este enfoque empieza a quedarse corto en un contexto donde el crecimiento de las compañías depende cada vez más de su capacidad para construir y escalar.
Esto introduce una distinción clave que muchas veces se pasa por alto: no todos los perfiles en las empresas necesitarán la misma formación, porque no todos operarán el negocio de la misma manera.
¿Qué le está pasando a las empresas?
La mayoría de las organizaciones ya han definido una estrategia digital. El problema aparece en la ejecución.
Según el informe “Unlocking success in digital transformations” de McKinsey & Company, más del 70 % de las empresas digitales no alcanzan sus objetivos. No por falta de visión, sino por la dificultad de llevar esa estrategia al terreno operativo.
Este gap suele aparecer cuando los perfiles responsables no dominan las palancas que hoy lo impulsan:
- Producto digital
- Datos y métricas
- Tecnología como capacidad de ejecución
En este contexto, gestionar deja de ser suficiente. El reto pasa por entender cómo se construye el negocio desde dentro.
El cambio de rol: de gestionar áreas a operar producto digital
El perfil que demandan hoy muchas organizaciones está más cerca del product mindset que del management tradicional.
Esto no implica convertirse en técnico, sino desarrollar criterio sobre cómo se construye valor en entornos digitales.
Hablamos de perfiles capaces de:
- Priorizar funcionalidades en función del impacto del negocio.
- Interpretar métricas y tomar decisiones en tiempo real.
- Trabajar con equipos de producto, data y tecnología.
- Entender cómo escalar un modelo digital.
Este tipo de rol está creciendo de forma acelerada. El informe “Jobs on the Rise” de LinkedIn sitúa posiciones como Product Manager o perfiles híbridos entre negocio y tecnología entre los de mayor demanda.
Donde fallan muchos programas
Aquí es donde aparece una de las principales limitaciones de la formación tradicional.
Gran parte de los programas siguen estructurados en torno a áreas funcionales, con un enfoque que no siempre se traslada al día a día del negocio digital.
El problema no es el contenido, sino el contexto en el que se aprende. Porque operar un negocio digital implica enfrentarse a situaciones como:
- Tomar decisiones con información incompleta.
- Priorizar entre múltiples variables de impacto.
- Iterar sobre producto en ciclos cortos.
- Ajustar estrategia en función de datos reales.
Sin este tipo de exposición, el conocimiento difícilmente se convierte en capacidad de ejecución.
DMBA de ISDI: formar perfiles que operarán en el negocio digital
En este punto es donde el DMBA, Digital MBA de ISDI plantea un enfoque distinto. Es el punto de partida para transformar tu carrera.
No se trata de un MBA tradicional adaptado al entorno digital, sino de un programa diseñado para perfiles que trabajan directamente sobre las palancas reales del negocio digital.
El foco no está en áreas clásicas, sino en capacidades específicas como:
- Entender cómo se diseña, valida y evoluciona un producto digital.
- Trabajar con indicadores reales para tomar decisiones de negocio.
- Utilizar datos como base para priorizar y escalar.
- Comprender cómo se construyen negocios escalables.
Este enfoque permite desarrollar un perfil que no solo entiende la transformación digital, sino que puede participar activamente en su ejecución.
Un programa para un tipo de perfil muy concreto
Esto también implica entender bien el encaje del programa.
El DMBA no está pensado para cualquier perfil, sino para profesionales que:
- Quieren evolucionar hacia roles vinculados a producto o negocio digital.
- Necesitan adquirir criterio sobre cómo se construye un producto o servicio digital.
- Buscan trabajar más cerca de equipos de tecnología y data.
- Están involucrados en procesos reales de transformación.
Este punto es clave, porque define tanto el valor del programa como su posicionamiento.
Conclusión: no es más formación, es formación diferente
El cambio en el mercado no exige simplemente más formación, sino una formación distinta.
A medida que el negocio se vuelve digital, las capacidades necesarias para liderarlo también cambian.
Por eso, la pregunta ya no es qué MBA estudiar, sino qué tipo de profesional necesitas ser dentro de una organización que opera en digital. Y a partir de ahí, elegir la formación que realmente te prepare para ese rol.


