ISDI Talk: State of Talent por Steve Cadigan

Steve Cadigan cuenta con más de 30 años de experiencia asesorando a compañías en temas de Adquisición y Retención de Talento y Recursos Humanos, además de ser uno de los fundadores de ISDI en San Francisco, EE.UU. El pasado miércoles, Cadigan visitó la sede de ISDI México para ofrecer una ISDI Talk donde abordó algunos de los principales retos que ha encontrado en su actividad como asesor de talento en el cambiante mundo moderno.

Miércoles, 14 Noviembre, 2018

ISDI Talk: State of Talent por Steve Cadigan

El valor más grande de una compañía está en su gente, sin embargo, no es la prioridad en las compañías; así comenzó Cadigan su charla.

La encuesta Gallup afirma que solo 30% de los empleados en EE.UU. está satisfecho con su empleo actual. No solo esto, los empleados están renunciando más rápidamente. De acuerdo con el Bureau of Labor Statistics, en 2014 el promedio de años que una persona permanecía en su empleo era de 4.7 años, esta medida cayó a 4.2 en tan sólo 4 años.

Según cifras recientes, la situación anterior se agrava si el colaborador es más joven. Un empleado entre los 50 y 65 años llegaba a durar en promedio 10 años en su puesto de trabajo; mientras que aquellos que tienen entre 25 y 35 años, duran en promedio solo 2.8 años.

Empleados y empleadores alrededor del mundo viven en un universo de constantes cambios. En estas condiciones, ambas partes comparten los retos de hacer del trabajo algo más que una manera de subsistir económicamente. Por un lado, las compañías experimentan una creciente preocupación en cuanto al talento que no permanece entre sus filas, tienen miedo a “invertir en empleados que no están quedándose en las empresas”, expresó Cadigan. Por otro lado, los empleados y profesionistas buscan cada vez más formar parte de empresas que, más allá de ofrecer buenos salarios o estabilidad, ofrezcan aprendizaje que los vuelva elementos de valor para el presente y el futuro.

La incertidumbre es la única constante

No solo los empleados parecen durar menos tiempo en sus puestos de trabajo. Las empresas mismas parecen tener ciclos más breves.

De acuerdo con el estudio Corporate Longevity Turbulence Ahead for Large Organizations de Innosight, la vida promedio de una compañía en 1965 era de 33 años, para 1990 era de 20 años, y se espera que para el año 2016 caiga hasta 14 años. Esta disminución ha golpeado incluso a grandes marcas que se percibían como indestructibles, por lo cual, un empleado podría elegir trabajar en una empresa no su solidez -cada vez más frágil-, sino por su habilidad para adaptarse al cambio y prepararlo para este.

En palabras de Steve, el razonamiento de un empleado que se ve inmerso en la incertidumbre, gira entorno a “ser más leal a su conocimiento, aún más que al salario, porque su capacidad sí es segura”. Mientras que la razón de por qué no se logra retener muchas veces al talento, tiene que ver con que la empresa “no me está ayudando a ser fuerte hacia el futuro”, puntualizó.

El límite de las tecnologías

Durante la ISDI Talk, Cadigan también habló sobre el papel de las tecnologías, particularmente las de comunicación, en la vida de un empleado. “Nadie tiene dominio total sobre su correo electrónico porque el empleado está atrapado tratando de ponerse al corriente constantemente de la información”.

Si bien la tecnología representa avances en muchos sentidos, también el ponente adviertió que ésta debe utilizarse para crear mejores vínculos humanos, con el riesgo de sentirse abrumado debido a que las tecnologías -en especial los móviles-, alcanzan la vida de los empleados en cualquier espacio y tiempo. También apuntó que muchos no cuentan con ninguna estrategia digital para “no matar a sus empleados” con esta sobrecarga de información.

De igual forma, Cadigan comentó que existe un temor en los empleados a que los procesos automatizados reemplacen sus actividades en el mercado laboral, y que la forma de combatir este miedo es construyendo confianza al interior de la organización.

La tecnología es solo una parte de estos cambios, ya que cada vez más surgen nuevos modelos de negocio en los cuales la colaboración del empleado va más allá de simplemente desempeñar una función.

Home-office, trabajo remoto, colaboración por proyecto y hasta vivir de las vistas generadas en YouTube son algunas de las formas en las cuales está cambiando la actividad profesional, o como la llama Steve Cadigan: “economía geek”, en la que hay que ser alguien de valor, que otros quieran seguir.

De acuerdo al ponente, las compañías deberían estar concentradas en ofrecer un mensaje diferente a sus colaboradores: “Quédate aquí, porque yo te ayudaré a que te vayas. Es decir, te ayudaré a crecer, a desarrollarte, a que te vuelvas vital en la economía del futuro donde sea que estés. Haré lo posible para que llegues a tu siguiente destino”.

“Justamente porque sabemos menos acerca del futuro es que debemos hablar de él” ya que esta discusión hace la diferencia entre crecer o no, por ello, las compañías que están creciendo son las que están escuchando, añadió.

¿Qué es, entonces, lo que hace un buen líder en este contexto? En la opinión de Steve, el liderazgo de hoy en día se trata de escuchar, aprender, adaptarse y ajustarse. Tradicionalmente se pensaba en un líder como alguien que mantiene el control. Actualmente un buen líder es quien se adapta, y ante la incertidumbre comunica confianza.

Escrito en ISDI para leer y compartir

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